EJERCICIO SEMANA 1

Breve explicación Inicial

Los temas no están basados en una cosmovisión sobre lo que las cosas SON de un modo estático. Sino del potencial que tiene cada situación para mostrarnos un funcionamiento mental que opaca la existencia o la hacer brillar y vibrar. A veces digo palabras (conceptos) que quizá no acabes de entender (a nivel racional). No hace falta que lo entiendes. Sólo que lo dejes actuar dentro de ti o que te dejes llevar por ello. Que no dispongas tu mente racional para emitir un juicio sino para percibir.

Semana I

Tema: Tensión por Necesidades diferentes

NECESIDADES NUESTRAS- NECESIDADES DE LOS OTROS (PAREJA, AMIGOS, FAMILIA, JEFE, DESCONOCIDO, Y, SI ERES MADRE, ESTO ES MUCHO MÁS FUERTE SOBRETODO CON NUESTROS HIJOS)


Breve (no tan breve) explicación del Tema

Cuando estamos en la etapa bebé suele haber más fusión entre las necesidades madre-criatura.

La necesidad de la madre suele estar fusionada biológicamente (si se deja a la biología actuar en paz y sin interferencias de la mano humana) a la de atender a su cría todo (o casi todo) lo que la cría necesita.

Esto puede ser sentido de diferente manera y es cuestionable que siempre sea de este modo ya que no todas las madres lo sentirán igual. PEro en general la biología está preparada para que así sea.

De igual modo, no es mi intención resaltar la parte fusión de necesidades madre-cría, sino la parte de la separación.

La parte que conlleva ese punto desgarrador de sentir, entender, ser, que somos dos personas diferentes. La vivencia de la separación es el punto de más dolor en el ser humano, que anhela estar conectado. Es decir, materialmente en este plano, la separación indica que somos seres diferentes. Con necesidades, por lo tanto, diferentes. De modo que, normalmente, no van en la misma dirección.

Aquí viene la parte interesante  para el ejercicio de esta semana porque es un tema que se obvia generalmente. El ser humano anhela la conexión al Todo. Pero no hemos atendido a la capacidad de la separación como potenciadora del ser humano.

La habilidad que se adquiere al aprender a convivir en esa diferenciación del Yo con el Tú es adquirir la riqueza de la inteligencia intrapersonal (la del Yo. La de uno consigo mismo) y la interpersonal (la del Yo con el tú. De uno con el otro o los otros).

 

Aprender de la separación es todo un arte que requiere mucha integración del sí mismo y del otro. Eso quiere decir, del amor, el respeto y la libertad. Que son tres palabras que, en realidad, designan la misma cosa.

Mucho de saber lo que eres tú y lo que es el otro. Es decir, conocerse a sí y diferenciarse del otro para poder tomar decisiones afines a lo que eres y lo que necesitas real , verdadera y honestamente y no lo que los otros quieren de ti.

Porque muchas veces nos con-fundimos en este punto.

No tenemos claro la extensión que ocupa nuestro yo.

De qué está compuesto. Qué necesita realmente y qué quiere pedirle, sin rodeos, al mundo.

Por eso quería centrar el punto de partida de este Viaje en esta separación, en este dolor de no ser un ser fusionado y no tener los mismos intereses todo el tiempo.

La integración de la separación material como inicio del Viaje.

Esta di-visión genera el dolor primario en el individuo y podemos tomarlo como algo insoportable con lo que vivir (todo lo que nos hicieron como víctimas en nuestra infancia) o como aquello que posibilitó el despliegue de nuestro ser.

A mí me interesa poner el foco en esto segundo. Teniendo en cuenta que el dolor existe. Pero utilizando nuestra Mente para esto segundo.

De modo que, como madres, parejas, hijas, trabajadoras, desconocidas, podamos tejer un ritual de honestidad constante en este punto en toda su potencia, desde el que sabemos que estamos generando una mayor clari-videncia de lo que somos y necesitamos y lo que podemos dar según esto mismo. Según nos sentimos en este instante Presente, según hemos tenido el día, según podemos sostener o no la situación que acontece, etc.

En nuestro día a día nos encontramos con multitud de oportunidades de en las que podemos aprovechar esa separación.

 

Aprovecharla la separación.

Darle lugar.

Saber del potencial que conlleva que

y

Yo

seamos diferentes.

Así, es como se enriquece el Universo.

 

y, sí, duele. Duele como parir. Desgarra el Yo.

 

PEro en este Portal no vamos a sentir el dolor sino observar qué pasa en nuestra tensión mental. Qué me digo.

 

En nuestra MEnte, esta separación, más allá del dolor de (yo quiero esto como madre, pareja, hija, etc., y mis hijos, pareja, padres, etc., quieren esto otro) puede eser vista e integrada como parte enriquecedora de la vida. Más allá del dolor que esa separación conlleva, también genera un crecimiento.

Poder manifestar todas las posibilidades propias es un arte que se despliega si Yo no me con-fundo Contigo.

Es decir, si Yo soy Yo.

Y yo aprendo a ser Yo misma si veo a otros que han sido sí mismos.

De modo que podemos afrontar esta separación como una continua oportunidad de ver todo el potencial que este mundo dual nos ofrece como individuo.

Pero, normalmente nos centramos mentalmente en la complacencia al otro, la culpa por no llegar, no ser, no atender, no poder, no ser suficientes, etc infinito.

Esta separación nos lleva muchas veces a accionar desde la culpa, la exigencia, la complacencia al otro, la necesidad de no vernos fuera de lugar, de no llamar la atención si lo hacemos, etc. Y desde ahí, en vez de ocupar nuestro lugar propio, accionamos desde el yugo al otro.

Lo que nos decimos condiciona nuestra acción. Entonces, vamos a ver qué nos decimos.

Vamos con el Ejercicio

7 VECES AL DÍA

 

Observar la tensión mental que nos genera esta separación:

Yo necesito esto

Mi/s criatura/s, mi pareja, mis padres, la cajera del súper, mi jefe, mi cliente,  necesitan esto otro

7 veces al día, cuando se presente una
situación que confronte necesidades,
observaremos qué nos pasa mentalmente.

Primero de todo observaremos

Qué queremos nosotras y qué quiere ese otro. La separación.

Y seguidamente o a la vez, Observaremos qué diálogos se
activan:

qué pensamientos, qué discursos, qué presiones y exigencias. Observaremos qué resortes se
nos activan.

Observaremos qué querríamos ser y qué nos exigimos o querríamos darle a ese otro y qué
realmente somos y podemos darle si somos honestas con lo que necesitamos. Qué nos pasa mentalmente en esa brecha.

si puedes, te animas y/o te apetece, escríbelo en
ese mismo momento.

Si aprovechamos la tesitura para
utilizarlo en el momento podremos captar muchas más información
pero no es necesario. Lo necesario es nuestra atención sea
focalizada en ello.

Si pones tu atención, lo más grande está hecho.

En nuestra libreta o bloc de notas de audio apuntaremos cada día las siete veces que lo hemos hecho.

yVamos apuntando si lo hemos hecho o
no, o no queremos o se nos presenta la oportunidad y no tenemos ganas y, si nos apetece además, lo que vamos
observando. Describimos lo que nos sucede mentalmente. Después de cada ejercicio

Esto es para que sepamos que cada día
nos hemos puesto de manera ritual a hacerlo 7 veces y no 6 ni 8.

Un ejemplo de lo que cada día sería lo mínimo para
apuntar. Ya, si quieres, lo puedes extender de manera personal lo que quieras. Esto es para ti. No lo va a ver nadie y yo no te lo voy a pedir, ni mucho menos.

Dia 1

  1. Sí. Yo quiero descansar y mi hijo quiere que juegue con él. Me exijo mentalmente jugar aunque no me apetece. Lo hago obligada. No disfruto. No me gusta hacer esto.

  2. No. No me apetece justo ahora pero veo esa separación.

  3. Sí,. Veo tal y cual y más allá.

  4. No. Me da mucha pereza pero veo que hay una separación y me duele. Preferiría que me gustara jugar
    siempre

  1. Sí. Mi criatura quiere ver a su prima. A mí no me apetece llevarla. No vamos. Me escucho. Me siento culpable por no hacer cosas con ella que le gusten. Siempre debería complacerla. Veo mi exigencia pero me escucho y me tengo en cuenta. Me cuesta no sentirme culpable.

  2. Sí.

  3. No. No quiero observar pero veo la separación.

Día 2:
  1. No.

  2. No.

  3. Sí,. Veo la separación pero me cuesta mucho poner atención.

  4. No. Esto me supera.

  1. Sí. Pero veo que me estoy empezando a exigir hacer el ejercicio.

  2. Sí.

  3. No. No me da la gana hacer esto.

Y así los 7 días. Puedes escribirlo a final del día, después de cada observación, cada dos días. No lo sé. Como quieras. NAdie te va a pedir que des muestra de haberlo hecho. PEro esto es un espacio ritual que puedes aprovechar  a tu favor.
Es sólo el inicio de una apertura en ti que te va a permitir y poniendo de relieve siempre más esa tensión y hacia dónde te movilizas y en base a qué. Te puede la culpa? Te exiges satisfacer a tu marido? te sientes obligado a visitar a tus padres? Etc.


El séptimo será de recapitulación con un cuestionario a través del cual podremos ir recapitulando Patrones MEntales.

Si tienes cualquier duda, puedes escribirme por correo o por Instagram si lo prefieres. Estoy en dis-posición de atender lo que te surja. Si no entiendes nada de todo esto, házmelo saber también!

Te mando un abrazo inmenso!

Etna.

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